ECUADOR: GUERRA ENTRE PERIODISTAS

27/04/2020
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Atawallpa Oviedo Freire

Galyna Pyshnyak contó, entre llantos, al canal estatal Channel One Russia que soldados ucranianos habían crucificado públicamente a un niño de tres años en frente de su madre «como si fuera Jesús», mientras el pequeño gritaba, sangraba y lloraba. «La gente se desmayaba. El niño sufrió durante una hora y media y después murió. Luego fueron por su madre».

Pero todo fue mentira. De hecho, no solo no ocurrió, sino que el lugar también fue inventado: «Dijeron que el ejército acorraló a los residentes locales en la Plaza Lenin, en la ciudad de Sloviansk, pero esa plaza no existe. Rusos y ucranianos fueron engañados vilmente por esta mujer, tanto que los rusos tomaron las armas en contra de los “malvados” ucranianos.

La OMS acaba de incorporar a la desinformación entre las 10 mayores amenazas para la salud del mundo. Organismos internacionales han señalado que luego de las enfermedades, guerras, asesinatos, se considera a la desinformación como otra causa de muerte en el mundo. En el Ecuador, tres personas fueron quemadas vivas por una turba, luego de un mensaje por wasap que decía que en cierto sector de Guayaquil habían personas que estaban robando niños. Luego, se demostró que era totalmente falsa esa información. Y así, muchas historias en el Ecuador y en el mundo.

Es por ello, que muchos le dan importancia a los “fake news”, en su uso y en su contra, aunque, casi todos la usan. Incluso, las noticias consideradas noticias no-falsas también podrían ser consideradas parte de la desinformación, pues son contadas de acuerdo al interés de quién lo narra. Más bien, se puede decir que en la mayoría de los casos no hay información sino desinformación, especialmente en el actual mundo global donde la economía y la geopolítica determinan el devenir de esta humanidad.

Sin embargo, también se puede decir que es parte de la conciencia humana, así, cuando sucede un incidente en el que algunos lo observan al mismo tiempo, pero luego cada uno cuenta historias diferentes de lo sucedido. Cada cual mira con el lente en el que ha sido formado. Esa misma persona, con otra educación o adoctrinamiento, miraría diferente a lo que ve actualmente.  Todos somos moldeados o formateados por un sistema de creencias y valores.

El gobierno de Lenin Moreno, según un informe de inteligencia, ha señalado que hay grupos interesados en desinformar con el propósito “de agravar el sentimiento de desconfianza hacia las autoridades ecuatorianas y causar “conmoción social». Dicho informe, lo filtraron a unos periodistas en particular, quienes al difundirlo dijeron que este informe les había “caído del cielo”.

El primero en difundirlo, fue el medio digital “Código Vidrio” dirigido por el periodista Arturo Torres, un declarado anti correista. Posteriormente, La Posta, y así otros “periodistas independientes”. Nada casual. Todos ellos acusaron a los correistas, cuando en el informe de inteligencia no se da ningún nombre en particular de quienes hacen los bulos. Pero ellos, muy diligentemente lo hicieron. Por qué. Para qué.

Casi inmediatamente a la circulación del video de Código Vidrio, Torres anunciaba que trolls correistas trataban de hacerle caer a su página web. Y luego, de que supuestamente habían logrado tumbar su portal, “periodistas amigos” lo volvieron a subir en sus espacios de redes sociales. Janet Hinostroza, Anderson Boscán, Luis Vivanco, José Hernández, Martin Pallares, Carlos Vera, Tania Tinoco, y hasta Plan V; le secundaron a Torres.

Es decir, los mismos y principales periodistas que encumbran y atizan desde siempre a la derecha ecuatoriana, y ahora al gobierno de Lenin Moreno, pero que a veces lo critican cuando no actúa codo a codo con la derecha. Si Moreno se hubiera mantenido con políticas de izquierda o profundizado a medidas alterativas, le estarían dando palo. No hay que ser muy inteligentes, para darse cuenta que la derecha tiene a sus periodistas, los cuales son fáciles de ubicar. Por ejemplo, cuando las élites envían un mensaje por tuiter, postean al mismo tiempo a sus periodistas para que los repliquen. Y cuando les atacan a sus periodistas están listos para defenderlos, y ante todo, los tienen muy contentos con pagos directos e indirectos que les hacen. Ésto, no es algo de admirarse, pues el correísmo también lo hizo, y todos lo hacen. La diferencia es, unos más otros menos.

El ataque de los periodistas “independientes” también se dirigió directamente a activistas y periodistas correistas con nombres y apellidos, entre ellos, Jacobo García, Alexis Moncayo, y a medios de comunicación como Pichincha Universal, entre otros. Los cuales, obviamente, negaron ser los creadores y difusores de los fake news. El mismo informe de inteligencia decía que más del 80% de los bulos venían del extranjero, especialmente de México y Venezuela.

Sin embargo, es evidente que no solo la derecha tiene activistas comunicacionales y periodistas militantes sino también los tiene el correísmo, algunos de los cuales tienen una gran sintonía. De hecho, muchos de los periodistas en el Ecuador son militantes de derecha o izquierda, es decir, que apoyan directamente a un grupo o a un pensamiento que los cobija.

En realidad, hay muy poco periodismo crítico en el Ecuador, es decir, que no defiendan a un determinado grupo o sector. A nosotros, cuando criticamos a la derecha nos alinean con el correísmo, cuando criticamos al correísmo con el indigenismo, cuando es con la izquierda nos dicen de derecha, y así sucesivamente. Obviamente, que tenemos una línea editorial, como todos los periodistas del mundo, es decir, una óptica de mirar la vida, pero no somos militantes con ningún sector o grupo, igual criticamos a todos los que sea necesario hacerlo. Cuántos periodistas en el Ecuador pueden decir lo mismo. Contados con los dedos de la mano. El problema es que no tenemos pauta ni nada. No sé cuánto tiempo más vamos a poder resistir. Así es este sistema. Te alineas o te mueres de hambre. A eso se ven abocado los periodistas, y por ello, la falta de periodismo crítico.

Esta falta de periodismo crítico que hay en el Ecuador, aunque hay un buen periodismo de investigación, refleja el tipo de país que tenemos. Un país que no cuenta con una amplia y profunda crítica y auto critica, desde los periodistas, pasando por los políticos, hasta los centros de estudios, reflejan la pequeñez intelectual, el bajo nivel formativo, las desigualdades sociales que tiene un país. El Ecuador, en ninguna actividad humana, no tiene un solo miembro que tenga representatividad continental, peor, mundial. Incluso, el Ecuador como tal, en el mundo es inexistente. Casi nadie le toma en cuenta para nada, incluso a nivel sudamericano está entre los que menos se interesan por conocerlo.

Esta insuficiencia o carencia que hay en el Ecuador se ha visto en esta guerra de periodistas, comunicadores, influenciadores, estrellas reality, etc.; con ello, ejemplificando también la calidad de país que tenemos. Entre los periodistas de la derecha y de los correistas, los que más dan vergüenza ajena son los de la derecha, especialmente los de La Posta (o el extra de Quito como alguien les calificara). El pueblo ecuatoriano que tiene un bajísimo nivel de lectura, con bajos índices en pruebas PISA y otros más, prefiere el periodismo de crónica roja o al “periodismo incendiario” como se autocalifica La Posta. Si el Ecuador tiene un periodismo como La Posta o el Extra de Guayaquil, que tienen altos índices de sintonía, nos dan la muestra de la condición intelectual y moral del Ecuador. Y así con otros periodistas como Hinostroza o Carlos Vera, y medios de comunicación. Aunque, hay ciertos periodistas de la derecha que son respetables en su condición intelectual.

Esta guerra entre comunicadores desnuda al Ecuador por dentro; no solo los políticos, los artistas, los deportistas, los empresarios, lo traslucen; sino, también los periodistas. Es decir, todos los personajes que hacen noticia o que son públicos, los cuales dirigen la opinión pública y que la orientan a determinados intereses, que, como dijimos anteriormente son otra variedad de desinformación, que igualmente hacen daño como los propiamente fake news.

En todo caso, es indudable que han habido una serie de fake news durante octubre y la pandemia, quizás sean los correistas o no, pero quienes lo hacen aprovechan las sucesivas y grandes equivocaciones del propio gobierno, sí estas no hubieran no habrían las oportunidades para los fake news o para que ellos se activen. Mientras más errores comete el gobierno más fake news hay, por ende, si fuera al revés serían menores. En realidad, el gobierno de Lenin Moreno en sí mismo es un fake news o un “gobierno falseta”.

Hay una tremenda desinformación desde el propio gobierno, por ejemplo, Richard Martínez dijo que no había pagado los intereses de los bonos global, pero a los pocos días señaló que sí lo había hecho. Moreno anunció que venía el fin del aislamiento para pasar a una época de distanciamiento, pero luego volvió a decir que no se terminaba el aislamiento. Todo contradictorio. Seguramente, por ello han cambiado de Secretario de Comunicación con el nombramiento de Gustavo Isch, quién, de opuesto al morenismo ahora asoma en su gobierno.

El gobierno de Moreno está pasando a constar entre los gobiernos que más vergüenza han dado en la historia del Ecuador, como el de Bucaram, aunque otros han sido criminales o déspotas. Entonces, no es casual ni un azar que tengamos un gobierno así, como los anteriores, pues la mayoría de la población ecuatoriana está en esas mismas condiciones, peor, los que están arriba, a nivel público y privado principalmente, que son los que han dirigido y han hecho el Ecuador que es hoy en día.

PERIODISTAS SE SACAN LOS CUEROS AL SOL

A continuación una serie de la vergüenza, entre diferentes tuits de varios comunicadores y periodistas.

Esperamos que quede para la historia y para un análisis sociológico de la calidad del periodismo ecuatoriano.

Tres periodistas militantes: Arturo Torres que retuitea a Tania Tinoco, y ésta a Carlos Vera
Observe como retuitea Arturo Torres a Romo
En realidad, muchos medios extranjeros se hicieron eco de la situación de Guayaquil. No todo fue «fake news»
Es verdad, pero sería interesante saber con cuánto y quienes financian a los 4 pelagatos
Aquí Torres es atacado mal intencionadamente
Un ataque vil a Torres, que debe salir Zurita para explicar por qué consta Torres en el ICIJ del 2016
Los periodistas «éticos» con un ataque «ético»
ViBanco: «lamiéndose las heridas»
«muchacho». La bajeza de la Posta
mmmmmm
Diente por diente

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A continuación otra pelea, en donde por las pautas se sacan los cueros al sol. Merece un artículo aparte, quizás nos animamos más adelante.

Presentación de La Posta a concurso de publicidad del Municipio de Guayaquil por 800 mil dólares.
La Posta critica a los correistas, pero no dudan en pedirles pautas. Cómo se llama eso?.
«La posta al momento es el medio de comunicación de mayor relevancia en el país». Efectivamente, así es. Pobre país.
Los muchos lectores de la Posta deben gozar con ViBanco y sus «ironías»
«sanguijuelas académicas». Tanto odio?
Este es otro caso en Chimborazo, por las pautas también. El portal Historia dice que el contrato de publicidad es con Bravo pero no es con él
El prefecto Cruz es parte de Cambio de Luis F. Torres, un ala del PSC
Pero La Posta se equivocó no era el contrato con la familia Bravo sino con otra correista la ex prefecta de Carchi María Helena Villarreal
La desfachatez de Torres: «se hizo justicia»
Aquí el supuesto primer desembolso, pero luego fue declarado desierto el concurso. Los socialcristianos atacan a los correistas, pero luego
La Posta se equivocó entre Marco Antonio Bravo y Carlos Bravo, aunque son hermanos
La posta pide plata a los correistas, les niegan, y luego se desatan más todavía contra ellos
La gente del prefecto Cruz atacó al abogado Ruiz que te interpuso una acción de protección
Bonil también se hace eco de una noticia falsa contra los Bravo
Éste es otro caso que denuncia Villavicencio contra el BDE
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